La conductimetría es una técnica analítica que mide la capacidad de una solución para conducir electricidad. Esta propiedad depende principalmente de la presencia de iones libres en el medio.
Cuantos más iones móviles haya en una solución, mayor será su conductividad eléctrica. Por el contrario, si hay pocos iones o si estos reaccionan y desaparecen de la solución, la conductividad disminuye.
En términos simples, la conductimetría permite seguir cambios químicos en una solución observando cómo cambia la conductividad.

¿Por qué una solución conduce electricidad?
El agua pura conduce muy poco la electricidad. Sin embargo, cuando se disuelven sustancias que se disocian en iones, como sales, ácidos o bases, aparecen especies cargadas que transportan corriente.
Por ejemplo:
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NaCl → Na⁺ + Cl⁻
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HCl → H⁺ + Cl⁻
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KOH → K⁺ + OH⁻
Estos iones se mueven en el campo eléctrico y permiten el paso de corriente.
Aplicaciones de la conductimetría
La conductimetría tiene múltiples aplicaciones en química analítica, ambiental e industrial:
1. Titulaciones conductimétricas
Permite determinar el punto final de una titulación midiendo el cambio de conductividad durante la reacción.
Ejemplo clásico:
HCl + NaOH → NaCl + H₂O
Durante la titulación, los iones H⁺ (muy conductores) son reemplazados por Na⁺ (menos móvil), lo que genera una disminución de la conductividad hasta el punto de equivalencia.
2. Determinación de pureza del agua
Se usa mucho para evaluar la calidad del agua:
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Agua ultrapura → conductividad muy baja
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Agua con sales o contaminantes → conductividad mayor
Por eso la conductividad es un parámetro muy usado en tratamiento de agua, acuicultura y control ambiental.
3. Seguimiento de reacciones químicas
Si una reacción produce o consume iones, la conductividad cambia y permite seguir el proceso en tiempo real.
4. Determinación de constantes de disociación
En ácidos o bases débiles, la conductividad permite estudiar equilibrios de ionización.
Conductimetría y reacciones redox
La conductimetría no mide directamente procesos redox, como sí lo hace la potenciometría (por ejemplo, con electrodos). Sin embargo, puede utilizarse indirectamente si una reacción redox cambia la cantidad de iones presentes en la solución.
Por ejemplo, si una reacción redox:
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genera iones nuevos
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consume iones existentes
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cambia la movilidad iónica
entonces la conductividad del sistema variará.
Ejemplo químico sencillo
Si agregamos cloruro de plata a una solución con cloruro:
Ag⁺ + Cl⁻ → AgCl(s)
El cloruro precipita y disminuye la concentración de iones en solución, por lo que la conductividad baja.
Ventajas de la conductimetría
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Técnica rápida y sencilla
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No requiere indicadores químicos
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Permite análisis continuo en tiempo real
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Muy útil en control de procesos industriales
Conclusión
La conductimetría es una herramienta analítica basada en un principio simple: la conductividad eléctrica de una solución depende de la cantidad y movilidad de los iones presentes. Gracias a esto, se puede utilizar para estudiar titulaciones, controlar la pureza del agua y seguir diversas reacciones químicas en solución.
Es una técnica clásica de la química analítica que sigue siendo muy útil tanto en el laboratorio como en aplicaciones industriales y ambientales.
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